miércoles, 30 de enero de 2013

251 No es lo que parece

Para realizar nuestro experimento necesitamos un  huevo, un plato y alcohol de farmacia

Se echa un poco de alcohol en el plato y luego un huevo crudo.

A medida que pasa el tiempo el huevo adquiere el color y la consistencia del huevo cocinado. El proceso es lento y necesitamos un par de horas para completar el experimento.

Explicación
La clara del huevo contiene unas cadenas de proteínas llamadas proteínas globulares que se encuentran enrolladas adoptando una forma esférica. Al freír o cocer un huevo el calor y el aumento de la temperatura producen un cambio en la estructura de las proteínas y el huevo adquiere el color y consistencia del huevo cocinado.  Este proceso se llama desnaturalización de las proteínas y también se puede producir por otros métodos (por ejemplo con alcohol).

 El resultado final parece un huevo cocinado pero no es comestible.

4 comentarios:

moteles dijo...

Está genial este experimento ya que explica los cambios y transformaciones que puede tener este huevo..

anónimo dijo...

wow!!!alucinante

Rosa dijo...

¿y por qué no es comestible?

Manuel Díaz Escalera dijo...

Por el alcohol que contiene