lunes, 6 de julio de 2015

352 Hilo incandescente

Para realizar nuestro experimento necesitamos una pila de petaca de 4´5 V, cable eléctrico aislado, tijeras, lana de acero, una tabla de madera y dos clavos de hierro.

Con las tijeras corta dos trozos de cable eléctrico y luego quita el plástico de los extremos de los cables procurando no cortar los hilos de cobre.
Conecta los cables a los bornes (lengüetas) de la pila de petaca.
Luego sacamos un hilo de acero de la lana de acero y lo sujetamos a la tabla de madera con los dos clavos.
Ahora unimos uno de los cables libres a un extremo del hilo de acero y luego tocamos con el segundo cable en el otro extremo del hilo de acero.

El hilo se calienta, se pone rojo y acaba fundiéndose.

Explicación
Un circuito eléctrico debe tener, como mínimo, un generador que suministra la energía eléctrica, un conductor y una serie de elementos que transformen la energía eléctrica en otra forma de energía.

Una parte de la energía suministrada por el generador se disipa calorificamente debido a la resisitencia que oponen los conductores al paso de la corriente eléctrica. La resistencia eléctrica de un conductor es la dificultad que encuentran los electrones en su movimiento. La Ley de Joule establece que la energía eléctrica disipada calorificamente es directamente proporcional al valor de la resistencia, al cuadrado de la intensidad de corriente y al tiempo de paso de la corriente.

El diámetro del hilo de acero es muy pequeño y la resistencia eléctrica muy grande. La energía disipada calorificamente en el hilo de acero produce un gran aumento de la temperatura y el hilo se funde en pocos segundos.


En las bombillas incandescentes comerciales se utiliza un filamento de wolframio en una atmósfera inerte (sin oxígeno) para evitar la combustión del filamento. Al pasar la corriente eléctrica el filamento de wolframio se caliente sin fundirse y emite luz y calor. La bombilla incandescente es poco eficiente ya que la mayor parte de la energía eléctrica se disipa en forma de calor.