sábado, 10 de septiembre de 2016

394 Aeromotor casero

Para realizar nuestro experimentos necesitamos una hoja de papel, lápiz, regla, compás, tijeras y un soporte vertical.

En primer lugar dibujamos en la hoja de papel dos círculos concéntrícos, de tres y seis centímetros de diámetro, procurando no perforar el papel con la aguja del compás. Luego dividimos los círculos en ocho partes iguales y trazamos unas rectas paralelas a los diámetros de manera que las rectas corten los dos círculos (ver los detalles en el vídeo). Finalmente cortamos ocho porciones de papel y doblamos hacia abajo para dar forma a las palas o álabes de nuestra hélice de papel.

Se puede sostener la hélice en equilibrio sobre la punta de un clavo o aguja. Para evitar que se caiga podemos usar un lápiz para hundir ligeramente el centro de la hélice, procurando no perforar el papel.

El aparato, un anemoscopio casero, es capaz de detectar corrientes de aire muy ligeras. 

Si la hélice se coloca a una cierta altura sobre la llama de una vela la corriente de aire caliente ascendente (corriente de convección) pondrá en marcha nuestro aeromotor que girará con una cierta velocidad.