viernes, 28 de junio de 2013

270 Cristales de sal sobre un alambre de cobre

Para realizar nuestro experimento necesitamos agua, sal, un vaso, un palito de madera y un trozo de alambre de cobre.

En primer lugar preparamos una disolución salina saturada. Una forma de preparar la disolución saturada es calentar agua en contacto con un exceso de sal que se disuelve. Luego se deja enfriar la disolución a temperatura ambiente y se retira el exceso de sal que queda en el fondo del recipiente

Colocamos el hilo de cobre en el interior del vaso con la disolución salina saturada. Podemos utilizar un palito de madera a modo de soporte vertical para que el alambre quede colgando sin tocar las paredes del vaso.

Después de unas semanas vemos que sobre el alambre se forman unos pequeños cristales de sal.

Explicación
El agua de la mezcla saturada se evapora lentamente en la superficie del líquido.  
Al evaporarse el agua la disolución saturada no puede conservar disuelta tanta sal que termina cristalizando en las paredes del vaso y en la superficie del alambre.

El proceso es lento y dependiendo de algunos factores (temperatura ambiente, forma del recipiente, concentración de sal, etc.) el experimento tarda semanas en completarse.


lunes, 24 de junio de 2013

269 Eliminar el óxido con bebidas gaseosas

Para realizar nuestro experimento necesitamos tres vasos, tres tuercas oxidadas, coca cola y gaseosa.

En primer lugar echamos coca cola en el vaso nº 1 y esperamos unas 24 horas a que pierda el gas. Luego echamos la misma cantidad de coca cola en el vaso nº 2 y, por último, agua con gas en el vaso nº 3. 
Luego dejamos caer una tuerca oxidada en cada vaso, tapamos los vasos 2 y 3  y esperamos unas 12 horas. Transcurrido ese tiempo sacamos las tuercas

Resultados
En los tres casos se eliminó parte del óxido pero los resultados fueron mejores al utilizar coca cola con gas.

Explicación 
Se puede eliminar el óxido de las tuercas con una
 disolución ácida (por ejemplo con vinagre). Dependiendo de la cantidad y de la concentración del ácido tardaremos más o menos tiempo en eliminar el óxido de la superficie del metal.

Las bebidas gaseosas contienen, entre otras sustancias,  dióxido de carbono que se combina con el agua para producir ácido carbónico, un ácido débil. El dióxido de carbono se disuelve en agua a presión para aumentar la solubilidad. Cuando se reduce la presión al abrir la botella el gas sale formando las típicas burbujas

Si dejamos escapar el gas de la coca cola disminuye la acidez. Eso se puede apreciar si comparamos el óxido eliminado con coca cola con gas y con coca cola sin gas.


Por otra parte, la coca cola (que contiene ácido fosfórico) tiene una acidez superior a la acidez de la gaseosa. Esto se puede apreciar si comparamos el óxido eliminado con coca cola y con gaseosa.


viernes, 14 de junio de 2013

268 La copa que vibra y suena

Para realizar nuestro experimento necesitamos una copa de cristalagua, una bolita de corcho y un trozo de hilo.

Procedimiento
Llenamos la copa de cristal con agua (la mitad es suficiente)
Atamos la bolita de corcho con un trozo de hilo y sujetamos el extremo libre del hilo a un soporte vertical de manera que la bolita toque el lateral de la copa.
Nos mojamos un dedo con agua y frotamos el borde de la copa de cristal muy suavemente y despacio.

Al poco tiempo la copa emite un sonido y la bolita vibra golpeando la copa repetidamente.

Explicación
Al frotar repetidamente el borde de la copa de cristal con el dedo, ésta entra en resonancia.
La resonancia es un fenómeno físico que se produce cuando un cuerpo capaz de vibrar es sometido a la acción de una fuerza periódica, cuyo periodo de vibración coincide con el periodo de vibración característico de dicho cuerpo. En estas circunstancias el cuerpo vibra, aumentando de forma progresiva la amplitud de las vibraciones tras cada una de las actuaciones sucesivas de la fuerza.

La copa vibra con una frecuencia determinada y suena con un tono definido. Si se añade más agua a la copa el tono emitido se hace más grave. 

La bolita de corcho es muy ligera y, en contacto con la copa de cristal, vibra. y entra en resonancia aumentando la amplitud de las oscilaciones.


viernes, 7 de junio de 2013

267 Profundidad aparente y refracción de la luz

Para realizar nuestro experimento necesitamos una bolita pequeña, un cuenco, agua, unos palitos de madera, un tornillo y una tarjeta de plástico o de corcho.

Clavamos un tornillo o un alfiler en el centro de la tarjeta de plástico y en el extremo ponemos la bolita. Luego colocamos la tarjeta con la bolita hacia abajo sobre un cuenco. 


Por último llenamos el cuenco con agua poco a poco.

A medida que añadimos agua la bolita parece subir.

Explicación
La refracción de la luz es el cambio que experimenta la dirección de propagación de la luz cuando cambia de medio. Dicha desviación se produce si la luz incide oblicuamente sobre la superficie de separación de los dos medios.

Una consecuencia de la refracción de la luz es que parece que sube los objetos sumergidos en el agua. Si miramos la superficie plana del agua los objetos sumergidos parecen estar a una profundidad menor de la que realmente están y dicho fenómeno se llama profundidad aparente.


En nuestro experimento la bolita de plástico que se encuentra sumergida en el agua a una profundidad real de unos centímetros parece estar pegada a la superficie. 

  

jueves, 30 de mayo de 2013

266 Un indicador ácido base con arándanos

Para realizar nuestro experimento necesitamos agua, bicarbonato, vinagre y unos arándanos.

En primer lugar preparamos una disolución de bicarbonato en agua y el jugo de arándanos.
Luego echamos vinagre en un vaso y bicarbonato en otro vaso.
Por último, al añadir jugo de arándanos a los dos vasos se aprecia un cambio de color.

Si mezclamos el vinagre con bicarbonato se produce una reacción química con desprendimiento gaseoso. Al añadir el bicarbonato poco a poco se puede apreciar que la mezcla resultante pierde el color rojizo.
  
Explicación
Un indicador es una sustancia que tiene la particularidad de adquirir un color diferente según entre en contacto con un ácido o con una base. Podemos preparar un indicador casero con jugo de arándanos.

Para las sustancias ácidas podemos utilizar vinagre (contiene ácido acético) y para las sustancias básicas podemos utilizar una disolución de bicarbonato en agua.

En las sustancias ácidas predominan los colores rojizos al añadir jugo de arándanos y en las sustancias básicas predominan colores como el azul y el verde.


Al mezclar bicarbonato de sodio con el vinagre se produce una reacción química con desprendimiento de dióxido de carbono. El añadir bicarbonato (una base) al vinagre disminuye la acidez de la mezcla y se produce un cambio de color pasando del color rojizo (característico de las sustancias ácidas) a colores como el verde y el azul.


domingo, 19 de mayo de 2013

265 Capilaridad en las plantas

Para realizar nuestro experimento necesitamos un vaso con agua, colorante rojo y un apio con algunas hojas.

Procedimiento
Echamos un poco de agua en el vaso con unas gotas del colorante. Con medio vaso de agua es suficiente
Cortamos la parte inferior del tallo y luego lo metemos en el vaso.
Esperamos unas 24 horas

Transcurrido ese tiempo vemos que las hojas del apio se tiñen de color rojo. Si practicamos un corte en la parte superior del apio veremos unos puntos rojos en la zona de corte.

Explicación
Las plantas absorben agua y otras sustancias del suelo a través de la raíz. Dichas sustancias son transportadas hasta las hojas por unos vasos conductores por capilaridad.
  
La capilaridad es un fenómeno físico que permite a un líquido ascender por un tubito muy fino hasta una cierta altura. Cuando el líquido sube por el tubito es debido a que las fuerzas de adhesión de las moléculas del líquido con las paredes del tubito son superiores a las fuerzas intermoleculares de cohesión del líquido. La altura que puede lograr el líquido en un capilar está limitada por el propio peso del líquido.

La capilaridad no es el único mecanismo responsable del transporte de agua en las plantas. La transpiración vegetal en la superficie de las hojas ayuda a desplazar el agua y otras sustancias por las plantas.