jueves, 4 de junio de 2015

348 Un río bajo el mar

Para realizar nuestro experimento necesitamos agua, sal, colorante, un frasco de vidrio y un par de vasos.

En primer llenamos un vaso de agua y añadimos un poco de colorante. Luego llenamos el frasco de vidrio con agua del grifo hasta la mitad. Inclinamos el frasco y lentamente dejamos caer el agua con colorante por la pared del frasco. Vemos que el agua con colorante desliza por la pared y tarda poco tiempo en mezclarse con el agua del frasco.

Ahora repetimos el experimento pero utilizando una disolución saturada de sal en agua fría con un poco de colorante. Vemos que el agua desliza por la pared del frasco y se deposita en el fondo. En este caso tarda mucho tiempo en mezclarse con el agua del frasco.

Explicación
El agua salada, más densa que el agua del grifo, desliza por la pared del frasco de vidrio y se hunde formando una capa en el fondo del frasco. Agitando el frasco se observa que el agua salada permanece en el fondo del frasco. Si se espera el tiempo suficiente el agua salada y el agua del grifo terminan formando una única disolución pero el proceso es lento.


Bajo la superficie del mar existen corrientes de agua submarinas llamadas corrientes de densidad producidas por diferencia de salinidad y temperatura. Las corrientes marinas son masas de agua que se desplazan dentro de los océanos.