Para realizar nuestro experimento necesitamos
agua oxigenada,
una pila alcalina, una sierra pequeña, un palito de madera, un mechero y un vaso.
En primer lugar tenemos que cortar por la mitad la pila alcalina. Se puede utilizar una sierra pequeña y es mejor ponerse unos guantes de látex. La operación tiene su dificultad y se requiere la ayuda de un adulto.
En el interior de la pila alcalina, ocupando la zona periférica, encontramos
dióxido de manganeso pegado a la carcasa exterior. Necesitamos una cantidad muy pequeña y no es necesario vaciar la pila.
Por último, ponemos un poco de agua oxigenada en un vaso y añadimos una cantidad pequeña de dióxido de manganeso. Inmediatamente se forman burbujas y una espuma que asciende rápidamente. También podemos observar que el vaso se calienta.
Explicación
Un
catalizador es una sustancia que, incluso en cantidades muy pequeñas, modifica enormemente la
velocidad de una reacción química, sin que ella misma sufra un cambio químico permanente en el proceso.
Como un ejemplo consideremos la descomposición del peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) en agua y oxígeno. En ausencia de catalizador esta reacción se realiza muy lentamente. Muchas diferentes sustancias son capaces de catalizar la reacción, entre ellas el dióxido de manganeso.
La adición de dióxido de manganeso de la pila causa la descomposición del agua oxigenada para dar agua y burbujas de
oxígeno. La reacción es
exotérmica (desprende energía) y por este motivo el vaso se calienta.
Podemos reconocer el oxígeno introduciendo una astilla incandescente en el recipiente y comprobando que se aviva la llama.
Por último, los catalizadores proporcionan un camino alternativo para la reacción química, alterando la velocidad de la misma, pero no se consumen. Al final de la reacción se observa que el dióxido de manganeso permanece en el fondo del recipiente.