Para realizar nuestro
experimento necesitamos agua, aceite vegetal, azúcar y un vaso.
Llenamos el vaso con agua y
aceite en la proporción 4:1 (aproximadamente) y luego dejamos caer
poco a poco tres o cuatro cucharillas de azúcar. Vemos que el azúcar
cae al fondo del vaso arrastrando algo de aceite que rápidamente
vuelve a subir a la superficie.
Explicación
El agua y el aceite son dos
líquidos inmiscibles que no se mezclan. El aceite, menos denso,
flota sobre el agua.