sábado, 21 de noviembre de 2009

104 Crepúsculo (un final alternativo)

Para realizar nuestro experimento necesitamos una copa alta, un plato, un vasito de sangre fresca, agua oxigenada y una pastilla de jabón.

Primero llenamos la mitad de la copa con agua oxigenada y la dejamos en el plato.
Luego rallamos un poco de jabón con un cuchillo y lo ponemos en la copa con el agua oxigenada. Finalmente añadimos la sangre.

Vemos que se produce una espuma blanca que desborda la copa.


Explicación.
La sangre y el agua oxigenada producen una reacción química con liberación de oxígeno gaseoso que forma la espuma. Al añadir un poco de jabón se logra una cantidad de espuma mucho mayor.



5 comentarios:

Anónimo dijo...

¿De donde sacas la sangre fresca?

Manuel Díaz Escalera dijo...

Puedes descongelar un buen trozo de carne

Otra opción es acudir a la carnicería.

Manuel dijo...

Muy interesante el experimento...me gusta mucho tu blog amigo, sigue así !!!

Saludos desde Barcelona

Anónimo dijo...

Viendo este experimento me ha asaltado una duda... Si la sangre y el agua oxigenada reaccionan haciendo espuma, y el jabón ayuda a aumentar la cantidad de espuma... ¿Qué pasa cuando nos hacemos una herida, la lavamos con jabón y después la esterilizamos con agua oxigenada?
¡Gracias!

Manuel Díaz Escalera dijo...

no creo que pase nada raro