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sábado, 24 de septiembre de 2016

396 Disminuir la corrosión

Para realizar nuestro experimento necesitamos un par de clavos de hierro, dos vasos, agua y papel de aluminio.

Uno de los clavos de hierro se introduce en un vaso con agua preferentemente caliente. Al otro clavo se le enrolla una tira de papel de aluminio antes de meterlo en otro vaso con agua.

Después de unas horas se aprecia a simple vista que el primer clavo se oxida y aparece recubierto de orín. Pero en el segundo clavo la oxidación es mucho menor. Si se saca el segundo clavo del agua y se retira la tira de aluminio vemos que en la parte del clavo en contacto con el aluminio la oxidación es mucho menor.

La corrosión es el deterior de los metales producido por reacciones con el medio ambiente. La mayoría de los metales se oxidan con relativa facilidad en contacto con el oxígeno atmosférico y con la humedad formando óxidos metálicos.

Algunos métodos para minimizar la corrosión del hierro:

- Recubrir la superficie del metal con alguna capa protectora.
- Recubrir el metal con una capa de otro metal (se suelen usar cinc, estaño o cromo).
- Conectar el hierro a otro metal que se oxide con mayor facilidad (protección catódica). El metal más fácilmente oxidable se denomina ánodo de sacrificio.



miércoles, 23 de abril de 2008

41 Corrosión


Material:
- Clavos de hierro
- Vasos de plástico
- Agua, sal y aceite
- Cobre




Montaje:
- Tomamos cuatro vasos de plástico y cuatro clavos.
- Numeramos los vasos y los preparamos de la siguiente forma:
- Vaso I: ponemos un clavo
- Vaso II: ponemos un clavo y lo cubrimos hasta la mitad con agua con sal.
- Vaso III: enrollamos con cobre uno de los clavos y lo ponemos en el vaso casi sumergido en agua.
- Vaso IV: ponemos un clavo y lo cubrimos totalmente con aceite.
- Transcurridas 24- 48 horas examinamos el contenido de los vasos.
La corrosión es evidente en el clavo del vaso número dos.

Explicación:
La corrosión del hierro se produce por el agua y el oxígeno del aire, pero también hay otros factores que pueden afectar a la corrosión del hierro.
Veamos cada vaso:
Vaso I: La oxidación del hierro con el oxígeno y el vapor de agua del aire es un proceso lento y por eso no se aprecia corrosión en el clavo.
Vaso II: el agua salada acelera la corrosión. Por eso la corrosión de los metales es frecuente cerca del mar.
Vaso III: el cobre se oxida y “protege” al clavo de la corrosión.
Vaso IV: al sumergir el clavo en aceite se evita el contacto con el agua y no se produce corrosión.