Para realizar nuestro experimento necesitamos una vela y una naranja.
En primer lugar encendemos una vela y luego cortamos un trozo pequeño de la cáscara de una naranja. La cáscara tiene que estar limpia y seca. Por último acercamos el trozo de cáscara a la vela y apretamos apuntando a la llama de la vela. Vemos que se inflama la llama.
Explicación
La cáscara de la naranja contiene un aceite inflamable. Si se estruja la cáscara sale el aceite que arde en contacto con la llama de la vela.